Después de cambiar un WordPress a un nuevo subdominio, la raíz respondía correctamente y los enlaces del panel ya utilizaban la nueva dirección. Sin embargo, en el navegador habitual seguía apareciendo el dominio anterior. Parecía que la migración estaba incompleta, pero las comprobaciones desde una sesión limpia contaban otra historia.
Una redirección 301 puede sobrevivir al cambio
Los navegadores almacenan las redirecciones permanentes para evitar consultas innecesarias. Si durante una fase anterior una URL respondió con un 301, el navegador puede recordar el destino incluso después de corregir el servidor.
Por eso dos personas pueden obtener resultados diferentes al abrir exactamente la misma dirección.
Cómo separé servidor y navegador
Primero comprobé la respuesta de la raíz y de la URL antigua sin reutilizar la caché de la sesión. Después revisé los enlaces administrativos y el dominio configurado en WordPress. Todo apuntaba ya al destino correcto.
La prueba definitiva fue abrir una ventana privada. Allí la navegación funcionaba correctamente, lo que descartaba una nueva regla en WordPress, el hosting o la base de datos.
Qué hacer antes de tocar otra vez la migración
- Probar la URL en una sesión privada o en otro navegador.
- Comprobar el código de estado real sin caché.
- Revisar las reglas del servidor y los plugins de redirección.
- Confirmar las opciones de URL de WordPress.
- Limpiar la caché del navegador, CDN y hosting de forma diferenciada.
Por qué no conviene cambiar más cosas a ciegas
Si el servidor ya está bien, modificar otra vez URLs o realizar reemplazos en la base de datos puede introducir un problema real para intentar corregir uno local. También puede crear cadenas de redirecciones que ralenticen la web y compliquen el SEO.
En este caso bastó una recarga forzada o eliminar los datos guardados para ambos subdominios. No fue necesario volver a modificar la migración.
La lección
En cualquier incidencia de caché hay que preguntar «¿quién conserva el estado?»: navegador, WordPress, servidor, proxy o CDN. Limpiarlo todo a la vez puede funcionar, pero no enseña dónde estaba la causa. Separar cada capa evita repetir el problema.
