El footer de una web suele construirse al final y tratarse como un cierre administrativo. En este caso tenía información de contacto, pero desaprovechaba una zona que aparece en prácticamente todas las páginas.
Qué necesitaba encontrar el usuario
Al terminar una página, alguien puede querer comprobar quién está detrás, revisar otro servicio, consultar un caso, buscar una localización o acceder a las políticas. Si el footer no ofrece esos caminos, obliga a volver al menú principal.
La estructura que aplicamos
- Identidad: logotipo, especialización y contacto.
- Servicios principales, sin repetir cada variante existente.
- Casos de éxito y contenidos.
- Sectores y localizaciones mediante páginas índice.
- Privacidad, cookies, aviso legal y mapa del sitio.
- Perfiles sociales relevantes.
Enlazado interno sin crear un directorio infinito
No añadí todas las páginas locales al pie. Eso habría creado cientos de enlaces repetidos y una experiencia poco manejable. En su lugar, el footer enlaza a una página de localizaciones organizada, desde la que Google y los usuarios pueden continuar.
Coherencia visual y accesibilidad
El nuevo pie conserva el ancho máximo del resto de la web, utiliza encabezados claros y mantiene contraste suficiente. Los enlaces tienen estados visibles y el orden móvil no mezcla políticas con servicios.
Qué aporta al SEO
El footer no va a posicionar por sí solo una página. Sí mejora descubrimiento, reduce páginas huérfanas y refuerza la arquitectura cuando utiliza enlaces útiles y estables. La relevancia principal sigue estando en el contenido contextual.
La regla para decidir un enlace
Incluyo un enlace global si resulta útil en muchas páginas o ayuda a comprender la estructura del negocio. Las relaciones específicas —por ejemplo, un artículo con su servicio— deben aparecer dentro del contenido.
